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Crónica Cooper
November 29, 2007 02:56 PM PST
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Cooper volvió a Madrid el 23 de Noviembre. Como dicen ellos, siempre tienen una buena excusa para tocar en la capital. Su concierto tenia como objetivo presentar las canciones de su ultimo Ep “ Guárdame un secreto”, pero la velada escondía mucho mas.
Los cuatro de León comenzaron sin concesiones enlazando tres temas consecutivos, sin respiro alguno y sin mediar palabra con el público, todo un non-stop Cooper. Cuando dejo de sonar la psicodélica de “Silverstone”, un Alejandro Diez enfundado en gafas de sol de pasta blanca, saludo a los que allí se habían dado cita y se lanzo a presentar “Guárdame un secreto”.
A esta alturas de partido es evidente la pulcritud de los directos de Cooper, en los que todo parece estar calculado. Uno atiende a su música como lo haría ante la maquinaria de un reloj suizo. Así sonaron “Steph”, “Canción de Viernes” o “un Dia de furia” donde el ruido y la violencia quedaron vigiladas, convirtiéndose en un placer para los sentidos. La compleja facilidad con la que las melodías de Cooper se apoderan del que lo escucha tiene un germen, un porque. La banda que lidera Alejandro Diez es justo el tic tac de ese reloj suizo que a todos nos gusta escuchar. La complicidad, el equilibrio, el entendimiento son patentes y perceptibles entre los miembros de la banda. No había mas que mirar a Nacho García -batería con el que Cooper ha grabado “Guárdame un secreto”- para adivinar que ahí arriba todo parece estar bien engrasado. La cita aun guardaba grandes momentos como “747”, “ Rabia”, el optimismo brutal de “Cerca del sol”, donde la definición de pop quedo constatada en forma de canción. Hasta 21 canciones contabilizamos aquella noche, todas ejecutadas en emocionante exactitud.
Cooper es el directo ganador que buscan los boxeadores, es la canción que quieren pinchar los dejotas con las luces encendidas, es el vino que todos ansían reposar en su paladar, Cooper es el ruido que anhela hacer el silencio. El mejor vértigo que podemos desear.